
Alemania se suma al grupo de ocho países europeos que quieren acelerar la llegada del sistema de asistencia a la conducción FSD Supervised de Tesla al conjunto de la Unión Europea. El ministro federal de Transportes, Steffen Bilger, ha anunciado que trabajará para conseguir una aprobación europea rápida después de que Alemania y Tesla hayan avanzado en la resolución de varias cuestiones técnicas y relacionadas con la responsabilidad.
La posición alemana adquiere especial relevancia porque el procedimiento europeo continúa abierto y todavía no existe una autorización válida para los 27 Estados miembros. La votación que inicialmente se esperaba para octubre no se ha producido y, según el calendario actualmente disponible, diciembre aparece como la primera oportunidad para que el expediente vuelva a someterse a votación.
Alemania quiere acelerar la autorización europea
Bilger ha defendido que Tesla pueda utilizar su sistema de asistencia avanzada en toda la UE lo antes posible. El Ministerio Federal de Transportes alemán señala que durante las conversaciones mantenidas con Tesla en septiembre se alcanzó un entendimiento sobre diferentes aspectos técnicos y sobre las cuestiones de responsabilidad asociadas al funcionamiento del sistema.
Uno de los puntos abordados es la posibilidad de que el sistema pueda superar ligeramente el límite de velocidad detectado. Según el Ministerio alemán, el acuerdo alcanzado contempla que FSD pueda superar el límite permitido como máximo en un 10% en determinadas circunstancias. Tesla también ha ofrecido modificar el nombre comercial del sistema y sustituir la denominación Full Self-Driving por Tesla Assisted Driving, una medida que busca dejar más claro que el vehículo no funciona como un automóvil completamente autónomo.

La pugna semántica por el modo Full Self Driving Supervised de Tesla
A pesar de su nombre, FSD Supervised no convierte al Tesla en un vehículo autónomo. La propia autoridad neerlandesa RDW, que concedió la primera aprobación europea, define el sistema como un sistema avanzado de asistencia a la conducción en el que el conductor continúa siendo responsable y debe mantener la capacidad de intervenir en cualquier momento.
El sistema puede asumir diferentes tareas durante la conducción, como dirigir el vehículo, acelerar, frenar, cambiar de carril o seguir una ruta, mientras los sensores del automóvil supervisan también la atención del conductor. La RDW señala que ha sometido la tecnología a más de un año y medio de pruebas tanto en circuito como en vías públicas antes de conceder su homologación provisional.
El debate no es baladí ya que existen otros sistemas que sí son 100% autónomos. Estamos hablando de vehículos como los que ya circulan en Estados Unidos que ni siquiera cuentan con volante, pedales ni retrovisores ya que no hay intervención humana alguna en la conducción. Estos son los conocidos como robotaxis. Tesla cuenta con el suyo propio: el Cybercab. En España, estos modelos ya están realizando pruebas en la Comunidad de Madrid de la mano de Uber, WeRide y Avomo.
Ocho países ya lo han aprobado de forma provisional
El origen del actual proceso europeo se encuentra en la decisión de la autoridad neerlandesa RDW del 10 de abril de 2026. El organismo concedió una homologación europea provisional para FSD Supervised, aunque inicialmente su utilización quedó limitada al territorio neerlandés. Para extenderla a toda la UE es necesario completar el procedimiento europeo y obtener el respaldo de los Estados miembros.
Desde entonces, otros países ya han dado luz verde al sistema autónomo o asistido de Tesla. Países Bajos fue el primero, seguido por Lituania el 20 de mayo, Estonia el 29 de mayo, Dinamarca el 9 de junio, Bélgica el 10 de junio, Eslovenia el 7 de septiembre, República Checa el 21 de septiembre y Croacia el 29 de septiembre. Con Croacia, son ya ocho países de la UE que han aprobado FSD Supervised de forma provisional.
La República Checa, por ejemplo, explicó que antes de reconocer la autorización había realizado durante meses una evaluación técnica, consultas con expertos y comprobaciones sobre los mecanismos de Tesla para supervisar incidentes y evaluar de forma continua el funcionamiento del sistema. El Ministerio checo reconoció formalmente la aprobación el 21 de septiembre.
En España, Tesla ya ha hecho pruebas para demostrar que el sistema es seguro y que se desenvuelve con soltura en entornos reales, incluso cuando estos son complejos. Los vehículos de la compañía de Elon Musk han recorrido cerca de 500.000 kilómetros por territorio español en modo autónomo supervisado. Este fue el resultado:

La UE todavía debe decidir
La expansión de FSD Supervised a ocho países no equivale todavía a una autorización europea definitiva. Para conseguir la validez en todos los Estados miembros, se debe presentar la solicitud ante la Comisión Europea y posteriormente los países de la UE deben votar en el comité responsable. La aprobación requiere una mayoría cualificada.
El expediente se enfrenta además a posiciones diferentes entre los Estados miembros y a críticas relacionadas con la seguridad. El European Transport Safety Council ha pedido que la UE rechace determinadas funciones del sistema, especialmente aquellas relacionadas con la posibilidad de superar los límites de velocidad. Una evaluación realizada en Bélgica también ha señalado problemas en la interpretación de límites de velocidad y en determinadas maniobras con ciclistas.
La presión política de Alemania introduce ahora un nuevo elemento en el proceso. Berlín considera que las cuestiones técnicas y de responsabilidad pueden resolverse y quiere que los conductores europeos puedan utilizar FSD Supervised cuanto antes. Mientras tanto, Tesla ya dispone de autorización en ocho países, pero todavía necesita el respaldo del procedimiento europeo para convertir estas aprobaciones nacionales en un marco común para toda la Unión.





