
Tesla ha puesto oficialmente en marcha el servicio comercial de su taxi autónomo, Cybercab, en Austin, Texas. Los clientes de Tesla en esta localidad ya pueden reservar viajes en este coche del futuro. Es un vehículo sin volante, ni pedales, ni retrovisores ya que no precisa de ningún tipo de intervención humana para operar. El estreno llega después de meses de pruebas públicas y especulación sobre la fecha exacta. Tesla llevaba ya un tiempo probando los Cybercabs en las calles de Austin antes de anunciar oficialmente su incorporación a la flota comercial.
La aplicación de Robotaxi de Tesla permite a los usuarios elegir entre sus dos modelos autónomos. Uno es el Cybercab, recientemente llegado al mercado y que solo cuenta con 45 unidades disponibles en el estado de Texas. El otro es el Model Y del que hay 375 unidades de Model Y ya en servicio.
Pensado para romper con el diseño convencional del automóvil y poner en jaque a los VTC
El Cybercab es un vehículo eléctrico de dos plazas, dos puertas y maletero, sin volante, pedales ni retrovisores, con puertas de ala de gaviota y un acabado dorado que lo distingue claramente del resto de la flota. Está diseñado para funcionar exclusivamente con el sistema de conducción autónoma basado en cámaras de Tesla, a diferencia de la combinación de cámaras, y radar que emplean competidores como Waymo. El vehículo incorpora hardware Starlink V5 para garantizar una conectividad completa durante los trayectos.
Los primeros viajes de los usuarios en Cybercab ya muestran que, cuando se conviertan en un medio de transporte a gran escala, harán una gran competencia a los servicio de taxi convencionales y a los VTC. los precios de los trayectos en el Tesla Cybercab son entre un 35% y un 55% más baratos que los de Uber en la ciudad de Austin.
La NHTSA ya pide explicaciones
El lanzamiento no ha tardado en atraer la atención de los reguladores federales. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha abierto una auditoría sobre el cumplimiento del Cybercab con los estándares federales de seguridad de vehículos motorizados. Se trata de un paso habitual de supervisión regulatoria, pero significativo dado que un vehículo sin controles humanos convencionales requiere un nivel de escrutinio distinto al de un automóvil tradicional. Las normas federales limitan el número de vehículos que un fabricante puede vender sin controles convencionales como volante y pedales, aunque las compañías pueden desplegar un número ilimitado de unidades con fines de prueba. Esto explica en parte el ritmo cauteloso del despliegue inicial de Tesla.
El otro gran objetivo de Tesla: vender Cybercabs a particulares
Tesla desea vender Cybercabs en el futuro a particulares para que estos puedan operar sus propias flotas de robotaxis y compartir los beneficios del servicio. La idea es multiplicar el número de estos vehículos en circulación por todo el país, aunque superar toda la regulación necesaria para vender a consumidores un vehículo sin volante destinado a transportar a otras personas llevará años solo en Estados Unidos.
Un Cybercab sería muy beneficioso para un particular. El vehículo podría llevar al trabajo y al colegio a los miembros de la familia por la mañana, trabajar como taxi durante toda la jornada generando ingresos pasivos para el dueño, y terminar su día llevando a la familia a casa. Una vez en el garaje, toca recargar la batería y vuelta a empezar al día siguiente. Sin duda, Cybercab va a revolucionar el transporte a nivel mundial.





