
La Comisión Europea ha seleccionado a las diez startups finalistas de la primera edición del Apply AI Startup Awards. Es un reconocimiento creado para identificar empresas europeas que están llevando la inteligencia artificial desde el desarrollo tecnológico hasta aplicaciones con impacto real en sectores estratégicos. Las compañías finalistas tienen su sede en seis Estados miembros y trabajan en ámbitos que van desde la salud y la industria hasta la energía, la alimentación, las comunicaciones y la defensa.
El premio forma parte de la estrategia Apply AI de la Unión Europea y busca poner el foco en empresas capaces de combinar capacidad tecnológica, presencia en el mercado y utilidad para la competitividad europea. La convocatoria recibió candidaturas procedentes de 16 Estados miembros, de las que los expertos seleccionaron posteriormente las diez finalistas que competirán por los tres premios.
Diez startups para representar la IA aplicada europea
La lista final reúne empresas con perfiles muy diferentes. AID, con sede en Eslovaquia, desarrolla soluciones de inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico dental, combinando experiencia clínica, investigación y tecnología con un enfoque centrado en una IA explicable y accesible.
Better Medicine trabaja en el ámbito de la oncología y utiliza inteligencia artificial para detectar cáncer renal. Su propuesta se basa en el cribado oportunista de diferentes órganos a partir de pruebas de imagen, con el objetivo de identificar enfermedades que actualmente carecen de programas de detección sistemática.
BlueOASIS aplica tecnologías de inteligencia artificial y deep tech a la monitorización de los océanos. Su objetivo es facilitar el acceso a información oceanográfica y sustituir métodos tradicionales de seguimiento que pueden resultar más costosos, lentos y poco eficientes.
DAITABLE, también procedente de Eslovaquia, se centra en la aplicación de IA y análisis avanzado de datos a la eficiencia energética industrial. Su plataforma DAITAMONITOR y el chatbot energético DAIVE están diseñados para ayudar a las empresas industriales a reducir su consumo y sus costes energéticos, con ahorros superiores al 15% anual según la compañía.
IA para salud, industria y cadenas de suministro
Flinn.ai desarrolla software para fabricantes de tecnología médica. Su plataforma utiliza inteligencia artificial para automatizar procesos regulatorios, de calidad y de seguimiento poscomercialización, con el objetivo de facilitar que los productos médicos puedan llegar al mercado y mantenerse en él cumpliendo los requisitos correspondientes.
Prewave, por su parte, aplica IA a la gestión de las cadenas de suministro. Su plataforma proporciona información sobre riesgos y sostenibilidad para ayudar a las empresas a anticipar problemas y construir cadenas de suministro más resistentes.
ReportAId se sitúa también en el ámbito sanitario, donde transforma datos clínicos no estructurados en información que puede utilizarse para generar conocimiento y apoyar la toma de decisiones. Su propuesta aborda uno de los problemas recurrentes de la digitalización sanitaria: convertir grandes cantidades de información clínica en datos accionables.
Seedsight lleva la inteligencia artificial al sector agroalimentario. La empresa combina sensores de fibra óptica patentados con IA para proporcionar información en tiempo real sobre la calidad y seguridad del grano y predecir el rendimiento y la calidad de la harina antes de la molienda.
De la moderación de contenidos a la soberanía tecnológica
TrollWall AI utiliza algoritmos de inteligencia artificial para detectar y ocultar automáticamente comentarios tóxicos o vulgares en los perfiles de redes sociales de sus clientes. Su tecnología busca facilitar entornos digitales más seguros y reducir la carga asociada a la moderación de grandes volúmenes de contenido.
La décima finalista es Zortify, que plantea una aplicación de la IA vinculada a la gestión del talento y la toma de decisiones en sectores considerados críticos. La empresa desarrolla una infraestructura europea para evaluar factores como integridad, riesgo, potencial empresarial y capacidades futuras, manteniendo los datos sensibles dentro de Europa.
La diversidad de las diez propuestas refleja precisamente el enfoque de la estrategia Apply AI de la Comisión Europea. El programa abarca sectores estratégicos como salud y farmacia, movilidad, transporte y automoción, robótica, fabricación, clima y medio ambiente, energía, agroalimentación, defensa y espacio, comunicaciones electrónicas, industrias culturales y creativas y sector público.
Tres ganadores se conocerán en noviembre
Las diez empresas tendrán ahora la oportunidad de presentar sus soluciones ante un jurado durante el evento de pitching previsto para el 20 de octubre. Cada startup dispondrá de tres minutos para explicar su tecnología y convencer al comité de selección de que su propuesta tiene capacidad para convertirse en uno de los casos de éxito europeos en inteligencia artificial.
Tras las presentaciones, el jurado seleccionará a tres ganadores. Las empresas premiadas serán invitadas a presentar de nuevo sus soluciones en el escenario principal del Apply AI Summit, que se celebrará en Bruselas el 17 de noviembre, donde recibirán el trofeo y el certificado correspondientes.
El premio llega en un momento en el que Bruselas está intentando acelerar la adopción de inteligencia artificial en la economía europea. La Comisión reconoce que Europa dispone de talento, investigación y empresas innovadoras, pero considera necesario avanzar desde la experimentación hacia una utilización más amplia de la IA en las empresas y en sectores estratégicos. El propio Apply AI Summit pondrá el foco en cuestiones como inversión, capacidades profesionales, infraestructura, ciberseguridad, seguridad de la IA y soberanía tecnológica.
El Apply AI Startup Award funciona así como una muestra de la estrategia europea para convertir la investigación y el desarrollo de inteligencia artificial en aplicaciones con impacto industrial y económico. Las diez finalistas representan modelos muy diferentes, pero comparten una misma orientación: utilizar la IA para resolver problemas concretos y trasladar la tecnología al mercado.





