
El sector de los destilados de alta gama está experimentando grandes cambios en los últimos tiempos. El epicentro de esta disrupción no se encuentra en las Tierras Altas de Escocia ni en las praderas de Kentucky, sino en el noroeste de la Península Ibérica. La semana pasada, en un exclusivo encuentro celebrado en Madrid, se anunció oficialmente el nacimiento de The Ovalle Reserve Whisky Society. Es la primera sociedad privada de whisky de ediciones limitadas constituida en España. Una sociedad que trae consigo el rediseño de todo el proceso tradicional de elaboración del whisky.
Detrás de este giro se encuentra Destilerías Ovalle 1888, una firma con raíces históricas que se remontan al siglo dieciocho en Galicia y formalizadas en El Bierzo a finales del diecinueve. Bajo la dirección de la cuarta generación, encabezada por el Juan Ovalle, la casa ha decidido romper los esquemas industriales mediante un enfoque de innovación integral que abarca la agronomía de precisión, el cultivo ecológico propio, la tonelería artesanal de autor y el turismo enológico de proximidad en Rías Baixas.
Un taller de innovación agronómica frente a la destilación tradicional
Montar un alambique, destilar y meter el alcohol en una barrica es algo que ya hacen miles de destilerías en todo el mundo. El verdadero valor añadido y el elemento diferenciador en Galicia reside en apostar por las materias primas autóctonas, como la madera, el vino y el agua. La compañía ha querido acercarse a un punto de cereales diferentes al habitual en los single malt, explotando las posibilidades del centeno y del maíz ecológicos, un nicho poco habitual. Se trata, en palabras de la propia dirección, de un taller y un proyecto de innovación continuada que abarca desde la selección de la semilla hasta la propia madera.
En este marco de disrupción agronómica y técnica, Destilerías Ovalle ha puesto en marcha varias líneas de investigación aplicada. En primer lugar, destaca la innovación en cereal atlántico, donde frente a la hegemonía de la cebada malteada industrial, la firma explora el comportamiento organoléptico de variedades ecológicas de centeno, maíz atlántico y cebada cultivadas bajo criterios de sostenibilidad. La adaptación de estos cultivos a las condiciones edafoclimáticas del Atlántico genera perfiles aromáticos propios, con matices botánicos y frutales inalcanzables en los circuitos de producción masiva.
Por otro lado, la maduración del whisky constituye un proceso físico-químico clave en el que la firma ha decidido intervenir de manera directa. En sus instalaciones de Rías Baixas, la compañía ha proyectado una tonelería artesanal de autor para realizar ensayos continuados con maderas autóctonas gallegas como la acacia, el cerezo o el castaño.
Esta labor técnica se complementa con el envinado. La destilería ha sellado una alianza estratégica para 2027 con el reconocido enólogo Raúl Pérez. A través de esta colaboración en El Bierzo, los destilados madurarán en barricas personales del viticultor impregnadas en vino Mencía, fusionando la enología de autor con la alta destilación.
El concepto se completa con la creación de un espacio donde el visitante podrá realizar un circuito enoturístico en torno al mundo del whisky de proximidad, conectando la cultura del centeno, la tonelería, el vino y los procesos de envejecimiento. Este modelo transversal permite controlar la cadena de valor completa y garantiza una trazabilidad absoluta.
Transferencia de valor a las tiradas limitadas de The Ovalle Reserve Whisky Society
Todo el conocimiento emanado de estas experimentaciones, abastecerá las ediciones ultra-limitadas de The Ovalle Reserve Whisky Society. La sociedad ha sido concebida como un club privado de coleccionistas e inversión en activos de alto valor. La vinculación entre el laboratorio de ensayos y la sociedad privada es absoluta. Cada proyecto especial desarrollado por la destilería se traducirá en una nueva serie de tiradas exclusivas. Así, una partida especial de centeno de la que apenas salgan quinientas botellas, solo será disfrutada por los socios de la entidad que tendrán prioridad a la hora de adquirirlas.
La capacidad de la sociedad está estrictamente limitada a 399 membresías en propiedad, estructuradas en tres niveles de acceso:
- El nivel Founder ofrece entrada exclusiva a barricas de castaño gallego con whisky de autor de dieciocho años de maduración e intervenciones artísticas en etiqueta.
- El nivel Platinum permite el acceso a barricas singulares de malta afinadas en vasijas de Champagne.
- El nivel Private da acceso a selecciones anuales procedentes de barricas expuestas a maderas impregnadas en vinos de alta gama como Godello, Mencía, Pinot Noir o Jerez.
Rompiendo estereotipos: whisky premium también para las mujeres
La gobernanza corporativa de la compaía se alinea con las nuevas tendencias de mercado. La gestión ejecutiva de The Ovalle Reserve Whisky Society está encabezada por un equipo de mujeres profesionales liderado por Patricia Sanz como responsable global de membresías. Esta estructura responde a un cambio sociológico sustancial, dado que las mujeres y las nuevas generaciones representan alrededor del 40% del consumo de destilados de alta gama. Los whiskies resultantes de este proceso de investigación buscan alejarse del perfil tradicionalmente alcohólico y astringente, ofreciendo matices más suaves, cítricos y dulces, fáciles de disfrutar sin necesidad de combinación.
Tras haber obtenido tres medallas en el prestigioso International Spirits Challenge de Londres con sus marcas Bateeiro, Ovalle Ruby y Ovalle Gold, Destilerías Ovalle consolida un modelo donde la innovación desde el origen sitúa a la destilación española en una posición prominente en el mercado internacional de lujo.





