
El Pleno del Foro Nacional de Empresas Emergentes ha aprobado la primera evaluación continua de la Ley de Startups. Es la norma pionera en la Unión Europea que regula el ecosistema emprendedor innovador en España. El informe ofrece una radiografía del estado del sector casi cuatro años después de la aprobación de la Ley. España ha avanzado hacia la consolidación y fortalecimiento de su ecosistema emprendedor. El dato más visible del informe es el crecimiento en número de empresas. España ha pasado de 3.600 startups en 2024 a cerca de 5.000 en 2025, casi un 40% más en un solo año. El empleo ha aumentado un 46% desde 2022, mientras que la vida media de las empresas sube hasta los 3,5 años. Indicadores de mayor madurez y supervivencia del ecosistema.
Uno de los aspectos más operativos de la ley es el sistema de certificación de empresas emergentes, gestionado por la Empresa Nacional de Innovación (ENISA). Entre 2023 y marzo de 2026 se han certificado 2.100 empresas, con un plazo medio de 45 días, muy por debajo del límite legal de tres meses. Los incentivos fiscales también ganan tracción. El número de empresas que aplican el tipo reducido en el Impuesto sobre Sociedades se duplicó entre 2023 y 2024, una señal de que el marco fiscal diseñado para startups está siendo utilizado de forma creciente por el sector.
Inversión estable y facturación al alza
El estudio sobre el ecosistema innovador dibuja un sector dinámico, con más de 8.500 empresas tecnológicas en España. La inversión se ha estabilizado por encima de los 3.100 millones de euros en 2025. La facturación de las startups tecnológicas ha crecido de 11.500 a 14.800 millones de euros entre 2024 y 2025.
El informe identifica varios retos pendientes: la transición de startup a scaleup sigue siendo un cuello de botella, la disponibilidad de rondas de financiación en fases avanzadas es limitada, persiste una fuerte concentración territorial en Madrid y Barcelona, y todavía falta armonizar la forma en que se mide el ecosistema en su conjunto.
Digitalización de pymes y adaptación normativa
El análisis sobre normativa digital aporta otro dato relevante: más del 74% de las pymes españolas alcanzan ya un nivel básico de intensidad digital, por encima de la media de la Unión Europea. El informe propone simplificar y acompañar la adaptación de estas empresas a marcos normativos europeos como el Data Act, el Digital Markets Act (DMA) o el Digital Services Act (DSA). La evaluación sobre innovación y tecnología, por su parte, ha permitido sistematizar información clave para reforzar la cooperación público-privada en proyectos de I+D+I con startups, con foco en mejorar la agilidad administrativa, el acceso a financiación y la confianza entre los distintos actores del ecosistema.





