
Indra ha desarrollado un avanzado sistema de realidad aumentada que permite a las tripulaciones de vehículos militares obtener una visión del entorno exterior sin necesidad de asomarse ni recurrir a los tradicionales periscopios, visores o pantallas interiores. La tecnología, basada en gafas de realidad aumentada, proyecta directamente en el campo de visión del operador las imágenes captadas por las cámaras del vehículo, creando lo que la compañía denomina un concepto de ‘blindaje transparente’.
La solución busca mejorar la conciencia situacional y la capacidad de reacción de los efectivos en escenarios especialmente complejos como las operaciones en zonas urbanas. El objetivo es que el blindaje deje de constituir una barrera para la observación y permita mantener protegida a la tripulación sin perder información sobre lo que sucede alrededor del vehículo. El sistema proporciona una visión de 360 grados en tiempo real, continua y coherente. Las imágenes procedentes de las diferentes cámaras del vehículo pueden integrarse en una única representación panorámica o distribuirse en varias pantallas virtuales configurables, de manera que cada operador pueda consultar la información que necesita sin tener que interpretar imágenes fragmentadas.
A las imágenes captadas por los sensores se añade información procedente del sistema de misión del vehículo que actúa como elemento central para integrar y gestionar los diferentes datos. De esta forma, el sistema combina percepción del entorno e información táctica para ofrecer a la tripulación una representación más completa de la situación. La tecnología también adapta la información mostrada en función del papel que desempeña cada miembro de la tripulación. El conductor, el jefe del vehículo o el tirador pueden recibir contenidos diferentes, ajustados a sus necesidades y a la fase de la operación. Con ello se pretende reducir la cantidad de información que cada operador debe procesar y facilitar la toma de decisiones.
Menos carga cognitiva en situaciones críticas
Uno de los elementos destacados de la solución es precisamente la reducción de la carga cognitiva. En escenarios de combate, la tripulación puede enfrentarse a situaciones de cansancio, estrés y elevada cantidad de información. La posibilidad de disponer directamente en el campo de visión de los elementos relevantes permite simplificar la interpretación del entorno.
El sistema permite así pasar de un modelo en el que los operadores deben consultar diferentes dispositivos a otro en el que la información se integra en su propia línea de visión. La intención es mejorar tanto la rapidez de respuesta como la seguridad de los efectivos, especialmente cuando existen amenazas próximas o cambios imprevistos en el entorno. Este planteamiento refuerza el concepto de interfaz hombre-máquina aplicado al ámbito militar. La tecnología no sustituye al combatiente, sino que busca proporcionarle información contextualizada para que pueda comprender mejor la situación y tomar decisiones con mayor rapidez.
El vehículo blindado como nodo de una red
La iniciativa se integra en la estrategia de Indra para desarrollar las tecnologías que deberán equipar a la próxima generación de vehículos de combate europeos y contribuir a la modernización de los medios acorazados actualmente en servicio. La compañía plantea una evolución del vehículo militar desde una plataforma esencialmente independiente hacia un nodo conectado dentro de una red. En este modelo, los carros de combate y otros vehículos blindados podrán compartir información y coordinar sus capacidades, formando un denominado sistema de sistemas orientado a incrementar la superioridad en el campo de batalla.
La realidad aumentada constituye en este contexto una de las tecnologías destinadas a transformar el puesto de combate. El acceso inmediato a imágenes de 360 grados y a información procedente del sistema de misión permite integrar percepción, datos y decisión en una misma interfaz. Con este ‘blindaje transparente’, Indra apuesta por un vehículo blindado más conectado e inteligente, en el que la protección física de la tripulación pueda combinarse con una mayor capacidad para conocer el entorno. La propuesta forma parte de una tendencia más amplia hacia la digitalización de las plataformas militares y hacia una mayor integración entre sensores, sistemas de misión y operadores humanos.





