
Los ordenadores cuánticos no son ciencia ficción. Están en desarrollo y, cuando maduren, serán capaces de romper la criptografía que hoy protege desde transacciones bancarias hasta comunicaciones militares. Europa lleva años preparando la respuesta, y la Península Ibérica acaba de dar su paso más ambicioso.
El pasado 14 de mayo arrancó oficialmente en Lisboa el proyecto IberianQCI. La iniciativa, liderada por Indra Space, construirá una infraestructura híbrida, terrestre y satelital, de comunicaciones cuánticas que integrará España y Portugal en la futura red europea EuroQCI.
Cables, satélites y fotones
El proyecto, de 42 meses de duración, tiene dos grandes pilares. Por tierra, se establecerá una conexión transfronteriza entre Vigo y Valença que integrarán las redes nacionales ya existentes en ambos países. Por el espacio, se instalarán estaciones ópticas en Madrid, Barcelona, el sur de Portugal y Vigo. Desde ellas se establecerá comunicación con el satélite demostrador EAGLE-1 y, en el futuro, con la constelación SAGA.
La tecnología que vertebra todo el sistema es la distribución cuántica de claves (QKD). Esta aprovecha las propiedades de los fotones para provocar que cualquier intento de interceptación deje rastro. Es, en la práctica, una comunicación que no puede ser espiada sin que el espía sea detectado.

Un consorcio de peso a ambos lados de la frontera ibérica
Indra Space coordina un consorcio que reúne a algunos de los actores más relevantes del ecosistema científico e industrial ibérico. Por parte del país vecino, participan Infraestructuras de Portugal, IP Telecom, el Instituto de Telecomunicações, Altice Labs y el Instituto Superior Técnico. En el lado español, la Universidad Politécnica de Madrid, Telefónica, el CSIC, el Instituto de Ciencias Fotónicas de Barcelona, el Centro de Supercomputación de Galicia y la Universidad de Vigo.
No es la primera vez que Indra juega este papel. La compañía tiene un largo recorrido en comunicaciones cuánticas en la región, incluyendo el proyecto Portugal QCI y, a través de Hispasat, el liderazgo de Q-Design. Es el primer proyecto mundial que combinará QKD (Quantum Key Distribution) vía satélites geoestacionarios y de órbita baja con infraestructuras terrestres.

El suroeste de Europa en el mapa cuántico
IberianQCI no es un proyecto aislado. Es uno de los segmentos del EuroQCI, la gran apuesta de la UE por construir una red de comunicaciones ultra-segura. Una red que conecte a todos sus estados miembros y, a su vez, proteja infraestructuras críticas, gobiernos y grandes corporaciones frente a las amenazas que traerá la era cuántica. Con este proyecto, España y Portugal se protegen mutuamente y conectan también con el resto de Europa, incluidos aquellos países con los que no comparten frontera, a través del segmento espacial. La red cuántica europea empieza a tomar forma, y la Península Ibérica está en el centro.





