
El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública ha publicado el Atlas de la IA en España. Es un informe que radiografía el estado del ecosistema nacional de inteligencia artificial en seis grandes ámbitos: derechos, formación, sector público, empresas, industria e infraestructuras. El documento, fechado en agosto de 2026, sitúa al país en la 7ª posición del ranking global absoluto del Global AI Vibrancy Tool de la Universidad de Stanford, y reivindica una política de Estado que aborda «toda la cadena de valor de la IA, desde los aspectos tecnológicos a los humanos y sociales», según recoge el propio informe.
Derechos digitales y gobernanza, con la AESIA como pieza central
España se presenta como pionera europea en regulación de la IA ya que fue el primer país en aprobar una Carta de Derechos Digitales con un apartado específico dedicado a la inteligencia artificial. Además, acogió la aprobación del Reglamento europeo de IA durante su Presidencia del Consejo de la UE. A esto se suma la creación de la Agencia Española de Supervisión de la IA (AESIA), primera agencia europea de este tipo, y el primer sandbox regulatorio de IA de la Unión Europea. El país también ha liderado, en el marco del Reglamento Ómnibus sobre IA, la prohibición europea de los deepfakes sexuales no consentidos y de los sistemas capaces de generar pornografía infantil.
Formación masiva y talento, con más de 3.000 millones movilizados
El Plan Nacional de Competencias Digitales ha supuesto una inversión superior a 3.000 millones de euros en cuatro ámbitos (ciudadanía, educación, empleo y especialistas), con cerca de 6 millones de formaciones gratuitas realizadas y 83.437 cursos actualmente en marcha. A ello se añade un programa específico de competencias digitales para profesionales colegiados, dotado con 200 millones de euros y dirigido a preparar hasta 80.000 profesionales de sectores como el jurídico o el sanitario. El informe destaca también el programa «Construyendo la Generación de IA» que ha generado 374 contratos predoctorales, posdoctorales y técnicos con una dotación de 120 millones de euros, y una red de 58 cátedras universitarias repartidas entre IA, ciberseguridad y semiconductores.
Administración pública: plataforma soberana y Mi Carpeta Ciudadana
En el sector público, el Atlas subraya el desarrollo de una plataforma soberana de IA para que la Administración pueda usar modelos «de forma segura, auditada y bajo control propio», evitando dependencias de proveedores extranjeros. El programa GobTechLab ya despliega 19 casos de uso centrados en asistentes inteligentes y sistemas de apoyo a la decisión, mientras que Mi Carpeta Ciudadana (la plataforma que centraliza los trámites de la ciudadanía con las administraciones) acumula 10 millones de descargas y 9,2 millones de usuarios. El proyecto ImpulsaData, con más de 10 millones de euros de dotación, ha identificado ya más de 200 conjuntos de datos públicos reutilizables.
Empresas y startups: 9 unicornios y un ecosistema valorado en 125.000 millones
El tejido empresarial español de IA se apoya en la Ley de Startups, pionera en Europa, que ha contribuido a un ecosistema con más de 2.300 empresas certificadas por ENISA, 9 unicornios vinculados directamente al país y un valor combinado de 125.000 millones de euros, el segundo con mayor crecimiento de Europa desde 2020. Programas como el Kit Digital y el Kit Consulting han movilizado cerca de 4.000 millones de euros en ayudas a pymes y autónomos, mientras que las convocatorias RedIA han destinado 180 millones de euros al desarrollo y validación de soluciones de IA en entornos reales, incluyendo una línea específica para el ámbito sanitario.
Industria e infraestructuras: chips, supercomputación y el modelo abierto ALIA
El informe pone el foco en la soberanía tecnológica a través del llamado SpainStack, con hitos como ALIA, la primera familia de modelos abiertos, públicos y europeos entrenada en español y en un mínimo del 20% en lenguas cooficiales, ya utilizada por ayuntamientos, la Alhambra y la Agencia Tributaria. España alberga además dos de las primeras factorías europeas de IA, en el Barcelona Supercomputing Center y el Centro de Supercomputación de Galicia, y trabaja en una candidatura a Gigafactoría europea de IA con una inversión que podría superar los 4.000 millones de euros. En semiconductores, el país participa en el IPCEI europeo de Microelectrónica, con ayudas de 115,77 millones de euros para Openchip y 38,58 millones para Semidynamics, mientras la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) ha movilizado más de 800 millones de euros en inversiones directas en el sector.
El reto pendiente: convertir capacidades en crecimiento económico
El propio Atlas reconoce que España «ya dispone de una base sólida» y que el reto de los próximos años consiste en «convertir las capacidades en crecimiento económico, mejorar la prestación de servicios públicos y garantizar una mayor soberanía digital nacional y europea». El anexo de indicadores refuerza este diagnóstico con datos como el 20,3% de empresas de más de 10 empleados que ya usan IA según Eurostat, el 37,9% de la población de 16 a 74 años que emplea IA generativa según el INE, y la primera posición de España en menciones a la IA en procedimientos legislativos entre 2016 y 2024, según Stanford HAI.





