
Banco Santander y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han firmado un acuerdo de colaboración orientado a explorar futuras iniciativas de investigación en áreas estratégicas como la inteligencia artificial avanzada. El acuerdo tendrá una duración de tres años prorrogables y establece las bases para el desarrollo de proyectos de I+D+I, programas de formación especializada, doctorados industriales, actividades de divulgación científica y participación conjunta en convocatorias públicas y privadas.
Santander, el CSIC y la Fundación General CSIC mantienen una colaboración activa desde 2010, con programas conjuntos como los Proyectos Cero de investigación científica o el programa ComFuturo. Programas orientados a incorporar y retener jóvenes investigadores de excelencia en el sistema español de ciencia y tecnología. En los últimos cinco años, Santander ha destinado más de 84 millones de euros a programas de investigación universitaria junto al CSIC y la CRUE.
Qué investigarán juntos
Los proyectos que se desarrollen bajo este acuerdo se centrarán en temas con aplicación directa a los retos del sector financiero: IA avanzada, responsable y explicable; inferencia causal; privacidad y seguridad de los datos; detección y mitigación de sesgos; aprendizaje federado; simulación avanzada; y gobierno responsable de la IA. A ello se suma la exploración del potencial de la computación cuántica para abordar algunos de los problemas más complejos de la economía digital. El trabajo conjunto se canalizará a través del Santander AI Lab, dirigido por José Manuel de la Chica, y el ecosistema de investigación en IA del CSIC.
El contexto estratégico
Para Santander, el acuerdo se enmarca en su estrategia Data & AI-first, orientada a integrar la inteligencia artificial de manera transversal, segura y útil en la forma en que el banco trabaja, toma decisiones y genera valor para clientes y equipos. Para el CSIC, es una oportunidad de acercar sus capacidades científicas e infraestructuras de investigación a retos concretos del sector financiero, uno de los ámbitos donde la IA está transformando los modelos de negocio con mayor velocidad y donde las exigencias de transparencia, explicabilidad y seguridad son más altas. La alianza refuerza la idea de que la investigación pública y la empresa privada no son compartimentos estancos, sino que la transferencia de conocimiento entre ambas es la condición para que la inversión en I+D+I genere impacto real en la economía.





