
El Consejo de Ministros ha autorizado la inversión a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), de 115.7 millones de euros en Openchip & Software Technologies S.L. La compañía se dedica al diseño y comercialización de chips de alto rendimiento y mayor eficiencia energética, pensados para su uso en inteligencia artificial y supercomputación. Los objetivos son tres. El primero es reforzar la autonomía estratégica europea en tecnologías clave mediante el desarrollo de soluciones abiertas y eficientes en arquitectura de chips. El segundo, ampliar la presencia española y europea en la industria de la microelectrónica y el tercero es impulsar la creación de empleo altamente cualificado en España en el ámbito del diseño de semiconductores.
Qué es Openchip y de dónde viene
Openchip fue fundada en 2021 como una iniciativa conjunta entre el grupo catalán de ingeniería GTD y el consorcio Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Cuenta hoy con una plantilla de 300 empleados. El elemento técnico diferencial de la compañía es su apuesta por RISC-V, una arquitectura de código abierto para el diseño de procesadores. Las unidades de procesamiento que desarrolla Openchip basadas en esta tecnología presentan una eficiencia energética superior a otras soluciones del mercado, lo que permite reducir el consumo de energía de los centros de datos que las incorporen. En un momento en que el gasto energético de la inteligencia artificial es motivo de creciente preocupación, esa eficiencia no es un detalle menor: es parte central de la propuesta de valor de la empresa.
Openchip opera bajo un modelo fabless, es decir, se dedica exclusivamente al diseño de los chips y no a su fabricación física. Esa fabricación recae en foundries especializadas externas a la compañía. El modelo tiene una doble ventaja: permite a Openchip concentrar sus recursos en la parte de mayor valor añadido, el diseño, y al mismo tiempo elimina los costes medioambientales directos asociados a la fabricación de semiconductores, que son considerables y quedan fuera del balance de la propia empresa.
El instrumento financiero detrás de la operación
La SETT realiza esta inversión a través de la facilidad Next Tech, financiada con fondos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, es decir, con los fondos Next Generation de la Unión Europea. El objetivo de Next Tech es impulsar la financiación de startups y scale-ups del ámbito deep tech, el segmento de empresas que desarrollan tecnologías profundas con largos plazos de maduración y altas barreras de entrada. Next Tech no es el único instrumento que gestiona la SETT. La sociedad cuenta también con PERTE Chip, dedicado específicamente a la microelectrónica y los semiconductores, y Spain Audiovisual Hub, orientado a la digitalización del sector audiovisual. Tres herramientas que, en conjunto, articulan la estrategia del Gobierno para que el capital público actúe como palanca en sectores tecnológicos estratégicos donde la inversión privada todavía no alcanza la escala necesaria.
Por qué importa esta inversión
El diseño de chips es uno de los eslabones más críticos y menos visibles de la cadena de valor tecnológica global. Europa depende en gran medida de fabricantes y diseñadores asiáticos y estadounidenses para abastecer la demanda de procesadores que exige el desarrollo de la inteligencia artificial. Que una empresa española, nacida de la colaboración entre un centro público de supercomputación y una ingeniería privada, desarrolle tecnología abierta y energéticamente eficiente en este ámbito es exactamente el tipo de capacidad que la estrategia europea de soberanía tecnológica necesita consolidar. Con esta inyección de capital, Openchip se suma a Multiverse Computing como otro de los grandes receptores de inversión pública española en tecnologías estratégicas vinculadas a la inteligencia artificial en las últimas semanas.





