
El Eurobarómetro Especial sobre la Década Digital 2026 recoge los resultados de una encuesta realizada entre febrero y marzo de este año entre ciudadanos de toda la Unión Europea. El estudio llega a mitad de camino de la Década Digital, la estrategia europea que busca transformar el continente tecnológicamente antes de 2030.
El informe se estructura en cuatro grandes bloques: cómo perciben los europeos el impacto de la digitalización en su vida cotidiana, qué factores determinan el apoyo público a la política digital, qué esperan los ciudadanos de las tecnologías emergentes y la inteligencia artificial, y qué preocupaciones persisten en torno al entorno digital.
El dato más contundente del Eurobarómetro tiene que ver con la dependencia tecnológica. El 82% de los ciudadanos europeos considera que la UE debería reducir su dependencia de las tecnologías digitales procedentes de terceros países. Es una cifra que deja poco margen para la ambigüedad: la preocupación por depender de infraestructura tecnológica ajena ha dejado de ser un debate de expertos y se ha convertido en una posición mayoritaria entre la ciudadanía.
El 85% de los encuestados cree que la UE debería priorizar la inversión en servicios digitales desarrollados y controlados en Europa. Y, lo más relevante desde el punto de vista económico, el 58% estaría dispuesto a cambiarse a un proveedor de servicios digitales europeo aunque eso suponga un coste ligeramente superior. Una mayoría de europeos no solo apoya la soberanía digital como principio abstracto, sino que estaría dispuesta a asumir un coste personal para hacerla realidad.

La digitalización como prioridad política
El respaldo a una agenda digital ambiciosa para la UE es amplio. El 79% de los europeos considera que la política digital debería ser una prioridad para el futuro de la Unión Europea. Y el 80% piensa que es importante convertir a la UE en un líder mundial en infraestructuras tecnológicas. Estos datos sitúan a la digitalización entre las prioridades que los ciudadanos europeos consideran estratégicas para el futuro del bloque, en un contexto en el que la competencia tecnológica con Estados Unidos y China ocupa un lugar central en el debate político europeo.
Proteger a la infancia online: la prioridad más respaldada
Si hay un punto en el que el consenso ciudadano alcanza su máximo nivel, es en la protección de los menores en el entorno digital. El 92% de los europeos considera que reforzar la protección de niños y jóvenes online debería ser una prioridad para la Unión Europea. Es la cifra más alta de todo el estudio, y sitúa esta cuestión por delante incluso de la soberanía tecnológica o la lucha contra la desinformación en la jerarquía de preocupaciones ciudadanas.
Qué revela este Eurobarómetro sobre el momento europeo
En conjunto, el estudio dibuja una ciudadanía europea que ha interiorizado el discurso de la soberanía digital, que está dispuesta a respaldarlo incluso con costes personales, y que percibe el entorno digital como un espacio donde conviven oportunidades tecnológicas reales con riesgos e requieren respuesta institucional urgente. Para los responsables políticos europeos, estos datos ofrecen un respaldo público sólido a las iniciativas de soberanía tecnológica que la Comisión Europea ha ido desplegando en los últimos meses, desde el Paquete de Soberanía Tecnológica hasta las gigafactorías europeas de inteligencia artificial. El reto, a partir de ahora, será traducir ese respaldo ciudadano en resultados tangibles antes de que termine la Década Digital.





