
El programa Ramón y Cajal cumple 25 años como principal instrumento del sistema científico español para incorporar investigadores de excelencia. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través de la Agencia Estatal de Investigación, ha publicado la resolución provisional de la convocatoria 2025. Se destinan 132,3 millones de euros, cofinanciados por el Fondo Social Europeo Plus, a 494 contratos de investigación postdoctorales de alto prestigio. Otro dato relevante es que el 37,2% de los contratos corresponden a investigadores extranjeros, el porcentaje más alto desde que el programa existe.
Solicitudes de 33 países, con EEUU y Alemania en cabeza
La convocatoria 2025 ha recibido un total de 2.725 solicitudes procedentes de 33 países. La cifra refleja el atractivo creciente del sistema científico español en el exterior. España encabeza la lista de solicitudes con 323, seguida de Estados Unidos con 28, Alemania con 24, Reino Unido con 17, Italia con 15 y Francia con 10. También han participado candidatos de Suiza, Canadá, Noruega, Portugal, Dinamarca, Suecia y los Países Bajos, entre otros. Que investigadores de Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido compitan por un contrato postdoctoral en España es un indicador difícilmente discutible de que el programa ha ganado reconocimiento internacional.
Qué ofrece el programa
Los contratos son de cinco años de duración, con compromiso de estabilización en la institución de acogida (centros de investigación y universidades) y la edad media de los beneficiarios se sitúa entre los 36 y los 38 años. Los candidatos deben ser doctores con menos de diez años de experiencia desde la lectura de su tesis y presentar una línea de investigación propia a desarrollar en el centro de acogida. La retribución mínima es de 36.720 euros brutos anuales durante los tres primeros años, que asciende a 43.400 euros en los dos años siguientes. Las áreas temáticas más representadas son Ciencias y Tecnologías Medioambientales, Ciencias Físicas, Biomedicina y Ciencias Agrarias y Agroalimentarias.
Lo que cambia a partir de este año
El programa será objeto de una reforma estructural para su siguiente edición. La intención, según la ministra, es que el talento investigador emergente pueda consolidarse antes, liderar antes y competir antes en el escenario internacional. Los cambios son tres:
- Primero, cada contrato incorporará financiación para un proyecto científico propio desde el primer día, algo que hasta ahora no estaba garantizado.
- Segundo, la convocatoria de Consolidación Investigadora se fusionará con el Ramón y Cajal, de modo que el nuevo programa unificado contará con al menos 240 millones de euros, un incremento del 52,6% respecto a la suma de ambas convocatorias en 2025.
- Tercero, el proceso de selección incorporará entrevistas científicas, añadiendo una dimensión cualitativa a la evaluación.
- Y como novedad adicional, el programa introduce incentivos salariales vinculados a la obtención de ayudas del Consejo Europeo de Investigación: quienes logren financiación ERC verán incrementada su retribución de forma significativa.
El mensaje que transmiten estas reformas es coherente con el diagnóstico que llevan años haciendo las comunidades científicas. España produce buenos investigadores, pero necesita que se queden, que lideren y que compitan en las ligas más exigentes desde aquí.





