
El Gobierno apoya la propuesta de la Comisión Europea para reservar, por primera vez, una parte del espectro satelital a compañías europeas. Fue precisamente el Gobierno español, apoyado por Francia, quien puso hace algo más de un mes esta cuestión encima de la mesa en la reunión informal de ministros de Telecomunicaciones del 29 de abril en Chipre. España empujó, Bruselas escuchó y ahora la propuesta está sobre la mesa del Consejo.
Qué propone la Comisión Europea
El pasado 27 de mayo, Bruselas presentó una propuesta de Reglamento donde propone reservar frecuencias de la banda de 2 GHz, para comunicaciones móviles por satélite, solamente para operadores europeos. En estos momentos, dos empresas estadounidenses tienen las licencias para el uso de las frecuencias de estas bandas, pero esos permisos expiran en mayo de 2027. La ventana para redefinir las reglas del juego se abre ahora o no se abre. El contexto tecnológico ha cambiado radicalmente. El sector satelital ha experimentado transformaciones profundas con la aparición de constelaciones de órbita baja LEO, los D2D que funcionan como torres de telefonía en el espacio, o el desarrollo de servicios críticos que afectan a cuestiones de soberanía al depender de entidades extranjeras para su prestación.
Cómo se repartiría el espectro
La propuesta divide la banda de 2 GHz en dos bloques con reglas distintas. Un tercio se destinaría a comunicaciones críticas, seguridad y defensa, con un operador de la UE que garantice la integración con las capacidades actuales y futuras del programa de conectividad segura IRIS². Los dos tercios restantes se dedicarían a uso comercial, como los servicios de conectividad por satélite directamente a dispositivos móviles. Este bloque comercial se dividiría a partes iguales: la mitad reservada exclusivamente para operadores europeos y la otra mitad abierta también a operadores de fuera de la UE.
La apuesta de España por IRIS²
En Luxemburgo, el ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, también pidió a Europa apostar más por el programa IRIS². Propuso dedicar más recursos económicos y capacidades industriales al programa a través de una contribución nacional adicional. IRIS² es la constelación de satélites de telecomunicaciones seguras que la UE está desarrollando como alternativa europea a Starlink. Es una apuesta directa por la soberanía tecnológica del continente.





