
La economía digital española alcanzó en 2025 una dimensión no vista hasta la fecha. Ya supone el 27% del PIB con un impacto total de 455.300 millones de euros. Es un 10% más que los 414.000 millones registrados en 2024. Estos son los datos del sexto informe Economía Digital en España elaborado por la Asociación Española de la Economía Digital (ADigital). Según los autores del informe, el avance del peso de la economía digital en el PIB se produce a un ritmo superior al del conjunto de la economía y en todos los sectores. El peso de la economía digital ha crecido 8,3 puntos porcentuales desde 2019.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, recordó que, según el último Índice de Capacidad Digital Europea de Politico, España es la gran economía europea con mayor capacidad digital.
Tres capas de impacto: directo, indirecto e inducido
El informe desglosa el impacto total en tres componentes que permiten entender cómo se propaga la digitalización por el conjunto de la economía.
- El impacto directo, que mide la actividad económica digitalizada dentro de cada sector, alcanzó el 13,42% del PIB en 2025, con un crecimiento del 9,8% en valores absolutos.
- El impacto indirecto, que recoge el efecto de la digitalización a lo largo de la cadena de suministro, se situó en el 12,49% del PIB, reflejando lo que el informe describe como el efecto tractor de la digitalización sobre otros ámbitos económicos.
- El componente que más creció fue el impacto inducido (el aumento de actividad vinculado al incremento de rentas y consumo de los trabajadores en sectores digitalizados) que registró un crecimiento del 45% en valores absolutos y representó el 1,10% del PIB en 2025.

Sectores en distintas fases de madurez digital
El informe no ofrece una imagen homogénea del avance digital. Los distintos sectores se encuentran en estadios muy diferentes de su transformación. Por ejemplo, el comercio minorista se encuentra en una fase de maduración digital con uno de cada tres euros vendidos fruto de un proceso digital. El sector de la automoción, en cambio, aún está en plena integración, con un valor añadido bruto del 4%. Eso sí, ha llevado a cabo una inversión de más de 1.300 millones de euros en modernización entre 2023 y 2025.
El ecosistema fintech e insurtech ha entrado en 2025 en una fase de madurez acelerada en la que la digitalización es el núcleo estructural de los modelos de negocio. Se está produciendo el tránsito desde la atención al consumidor final hacia el desarrollo de capas de infraestructura digital usadas por empresas tradicionales del sector financiero y asegurador. Por su parte, el sector audiovisual y de la radiodifusión facturó 34.000 millones en 2025 y generó unos 72.000 empleos directos lo cual evidencia el carácter transversal del proceso de digitalización.
Las tres palancas para sostener el crecimiento
El informe identifica tres palancas clave para poder sostener el crecimiento de la economía digital. Estas son la simplificación regulatoria, la gobernanza de la inteligencia artificial, y el impulso de los sandboxes que faciliten la innovación. En este punto, el ministro López defendió una posición que va contracorriente del discurso dominante en el sector tecnológico. Sostiene que la regulación no va contra la competitividad, sino a favor.
El papel de la inversión pública
López aprovechó la presentación del informe para reivindicar el papel del Gobierno en este crecimiento. Enumeró varios planes como la inversión en conectividad con el programa Kit Digital (937.000 pymes y autónomos beneficiados), las Estrategias Nacionales de IA y de Tecnologías Cuánticas, las inversiones públicas en empresas como Multiverse, Aurora Media o Nu Quantum, y el despliegue de los fondos europeos.





