
La inteligencia artificial continúa redefiniendo las prioridades de inversión de empresas y administraciones públicas en todo el mundo. La última actualización de las previsiones de Gartner confirma la magnitud del fenómeno: el gasto global en tecnologías de la información (TI) alcanzará los 6,37 billones de dólares en 2026, lo que supone un crecimiento interanual del 14,2% y marca un nuevo máximo histórico para el sector.
La consultora ha revisado al alza sus estimaciones por cuarta vez en menos de un año. Un hecho que refleja la rapidez con la que se está acelerando la demanda de infraestructuras, software y servicios vinculados a la inteligencia artificial generativa. En octubre de 2025, la firma estimaba un crecimiento del 9,8%, con un gasto total de 6,08 billones de dólares. Apenas cuatro meses después, en febrero de 2026, elevó esa previsión al 10,8% y situó el mercado en 6,15 billones. La siguiente revisión, publicada en abril, volvió a incrementar las expectativas hasta los 6,31 billones de dólares y un crecimiento del 13,5%. Ahora, en julio, Gartner vuelve a revisar sus cálculos hasta los 6,37 billones, consolidando una tendencia ascendente que no ha dejado de acelerarse.
Los centros de datos lideran el auge de la IA
El principal motor de este crecimiento es la inversión en infraestructuras capaces de soportar el desarrollo y despliegue de modelos de inteligencia artificial. El segmento de sistemas para centros de datos protagoniza el mayor incremento de todo el mercado. Gartner prevé que el gasto pase de 506.000 millones de dólares en 2025 a 822.000 millones en 2026, un crecimiento del 62,5%.
La magnitud del cambio resulta aún más significativa si se compara con las previsiones realizadas apenas cinco meses antes. En febrero, la consultora esperaba un incremento cercano al 3% y estimaba un mercado de 653.000 millones de dólares para este segmento. La fuerte revisión refleja que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial ha superado ampliamente las expectativas iniciales del mercado.

La nube mantiene su expansión
Junto a los centros de datos, la infraestructura como servicio (IaaS) continúa siendo uno de los segmentos con mayor dinamismo. Según Gartner, este mercado crecerá desde 222.000 millones de dólares en 2025 hasta 287.000 millones en 2026, lo que representa un incremento del 29,3%. Este modelo permite a empresas y organizaciones acceder a capacidad de computación, almacenamiento y redes sin necesidad de construir sus propios centros de datos, convirtiéndose en una pieza esencial para extender el uso de la inteligencia artificial entre compañías de cualquier tamaño.
El software también se beneficia del boom de la IA
Frente a quienes pronosticaban una profunda transformación del mercado del software empresarial debido a la irrupción de la IA generativa, Gartner observa precisamente el efecto contrario. El gasto mundial en software alcanzará 1,468 billones de dólares durante 2026, frente a los 1,271 billones registrados el año anterior (+15,5%).
La consultora considera que las grandes plataformas de software empresarial están incorporando funcionalidades de inteligencia artificial que incrementan el valor añadido de sus productos y permiten elevar su precio, impulsando así el crecimiento del sector. La inteligencia artificial está acelerando su evolución hacia aplicaciones diseñadas específicamente para integrar capacidades generativas y automatización avanzada.
Dispositivos y servicios crecen a un ritmo más moderado
No todos los segmentos tecnológicos avanzan al mismo ritmo. El mercado de dispositivos crecerá un 9,8%, alcanzando los 868.000 millones de dólares, mientras que los servicios tecnológicos aumentarán un 5,3%, hasta 1,57 billones. Por su parte, el gasto en comunicaciones alcanzará los 1,354 billones de dólares, con un crecimiento del 4,4%. Aunque estas cifras siguen siendo positivas, muestran una evolución mucho más estable que la experimentada por las infraestructuras vinculadas directamente al desarrollo de la inteligencia artificial.
La IA cambia las prioridades de inversión
Gartner advierte, no obstante, de que el extraordinario crecimiento del mercado tecnológico no está exento de riesgos. Los presupuestos de TI continúan sometidos a la presión derivada de la inflación, el encarecimiento del hardware, la escasez de determinados componentes, el incremento del coste de la memoria y el enorme volumen de inversiones necesarias para desplegar infraestructuras de inteligencia artificial. A ello se suma un cambio de prioridades en las organizaciones, que están redirigiendo una parte creciente de sus recursos hacia proyectos relacionados con la IA.
Una nueva fase del ciclo tecnológico
Las cifras reflejan que la inteligencia artificial se ha convertido en el principal motor de inversión del sector tecnológico mundial. La construcción acelerada de centros de datos, la expansión de los servicios en la nube y la incorporación de capacidades generativas al software empresarial están impulsando un ciclo inversor sin precedentes que ya supera ampliamente las previsiones formuladas hace apenas unos meses.
Si la demanda de infraestructura continúa creciendo al ritmo actual, el mercado tecnológico mundial podría volver a registrar nuevas revisiones al alza durante los próximos trimestres. Algo que consolidaría a la IA como el principal catalizador de la economía digital en esta década.





