
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha activado a varios de sus equipos de investigación para prestar asesoramiento científico-técnico en los grandes incendios forestales que afectan a la Sierra de Espadán (Castellón) y a las masas forestales de Madrid, Toledo y Ávila. El objetivo es proporcionar información en tiempo real que ayude a los responsables de la emergencia a anticipar el comportamiento del fuego y optimizar la toma de decisiones durante las labores de extinción.
La actuación del organismo pone de manifiesto el papel cada vez más relevante de la ciencia y las tecnologías de análisis de datos en la gestión de grandes incendios forestales. La rapidez en la interpretación de la evolución del fuego resulta determinante para proteger vidas, infraestructuras y ecosistemas. El apoyo del CSIC se basa en el empleo de modelos científicos capaces de simular la progresión del fuego teniendo en cuenta variables como la topografía, el tipo de vegetación, la meteorología, el viento o la humedad del combustible forestal. Estas simulaciones permiten estimar cómo podría evolucionar el incendio en las horas siguientes, identificar las zonas de mayor riesgo y facilitar a los equipos de extinción información útil para planificar estrategias de ataque y proteger núcleos de población o infraestructuras críticas.
Drones y satélites para analizar el terreno en tiempo real
Además de los modelos de simulación, los investigadores están utilizando imágenes obtenidas mediante drones y satélites para analizar la evolución de los incendios prácticamente en tiempo real. La combinación de observaciones aéreas con modelos de comportamiento del fuego permite ofrecer una visión más precisa del avance de las llamas, localizar puntos críticos y evaluar el impacto sobre el territorio. Este tipo de información complementa el trabajo de los operativos desplegados sobre el terreno y mejora la coordinación de los dispositivos de emergencia.
El asesoramiento se canaliza a través de especialistas del CSIC en incendios forestales y gestión de riesgos que colaboran directamente con las administraciones responsables de la emergencia. La evidencia científica ayuda en la toma de decisiones. Esta actuación demuestra cómo la investigación desarrollada durante los últimos años en modelización del comportamiento del fuego, teledetección y análisis espacial puede trasladarse de forma inmediata a situaciones reales de emergencia. Se convierte en una herramienta de apoyo para los responsables de la extinción.





