
Hace mucho que el South Summit se convirtió en un indicador de la marcha de la I+D+I en España. La presente edición, centrada en la convergencia de la IA con el mundo empresarial, hizo evidente que Madrid es el motor de España. La fortaleza del ecosistema startup madrileño quedó reflejada en los números de la Startup Competition. De las 49 empresas emergentes españolas que se clasificaron para la gran final, 19 son madrileñas. ¿La razón? El modelo de libertad económica, seguridad jurídica, baja fiscalidad y reducción de trabas burocráticas que disfruta la Comunidad de Madrid. La región cerró 2025 con un crecimiento del 3%, el triple que la Zona Euro, aporta cerca del 20% de la riqueza nacional y supera los 443.000 autónomos, la cifra más alta de su historia. Es, con los datos en la mano, un modelo de éxito.
El liderazgo en IA, en cifras
El South Summit ha servido también para poner en perspectiva el peso de Madrid en la economía de la inteligencia artificial en España. La región concentra el 63% de la inversión nacional en IA y registra un 30% de empresas que ya integran esta tecnología en sus operaciones. Para sostener ese liderazgo, alberga la mitad de los centros de datos del país y digitaliza sus servicios públicos con herramientas propias como el avatar SOL. El respaldo institucional se concreta además en cifras. El Gobierno regional ha inyectado cerca de 10 millones de euros en 85 iniciativas innovadoras basadas en IA, con ayudas de hasta 200.000 euros por proyecto, y mantiene activo el Plan de Talento Digital para formar y retener perfiles especializados.
No solo es cosa de la capital
La Comunidad de Madrid demostró además que la transformación digital no es exclusiva de las grandes capitales. Las Rozas expuso su hub tecnológico ‘Las Rozas Innova’; Móstoles presentó su aceleradora urbana para captación de talento; Torrejón de Ardoz mostró ‘PolicIA’, una aplicación de IA orientada a la seguridad pública; Alcobendas exhibió su modelo de escalabilidad tecnológica; Pozuelo de Alarcón desgranó su estrategia de innovación abierta; Alcalá de Henares compartió sus casos de éxito empresarial; y Leganés sorprendió con sus avances en robótica social humanizada junto a Inrobic. El ecosistema de innovación madrileño no se limita a la capital sino que se extiende por un territorio donde cada municipio aporta al desarrollo tecnológico de la región.
Las claves del éxito
El éxito de Madrid como ecosistema emprendedor no es fruto de la casualidad ni de una apuesta puntual. Es el resultado de una política económica sostenida en el tiempo sobre cuatro pilares:
- La libertad económica que reduce la intervención pública en las decisiones empresariales y facilita la entrada de nuevos actores al mercado.
- La seguridad jurídica que ofrece a inversores y emprendedores un marco normativo estable y predecible, sin el cual el capital no se asienta.
- La baja fiscalidad que convierte a Madrid en el territorio con menor presión impositiva de España y uno de los más competitivos de Europa. Clave para atraer tanto talento individual como sedes corporativas.
- La reducción de trabas burocráticas que acorta los tiempos y simplifica los trámites necesarios para crear y hacer crecer una empresa.





