
El sector tecnológico español ha cruzado en 2025 el umbral de las 10.000 empresas activas. Según el informe ‘Empresas Tech e Innovadoras 2026’ de la plataforma Scoutyn, España cerró el año con 10.294 compañías tecnológicas lo que supone un crecimiento del 20% frente a las 8.580 de 2024. Los datos más reveladores son de empleo y de impacto económico. El sector generó 137.042 empleos, un 26% más que el año anterior, y alcanzó un impacto económico total de 19.442 millones de euros, un 31,2% más que en 2024. El tejido tech español está creciendo con fuerza.
Lejos de ser un sector dominado por grandes corporaciones, el informe subraya que las pymes tecnológicas son el gran motor económico del ecosistema español con 4.605 compañías. La base del sector tech en España es amplia, diversa y mayoritariamente mediana.
El mapa regional: Madrid y Cataluña lideran, Andalucía sorprende
La concentración geográfica sigue siendo una característica estructural del ecosistema. Cataluña mantiene el liderazgo nacional con 2.632 empresas tecnológicas, aunque Madrid le pisa los talones con 2.607. Entre las dos comunidades superan ya el 50% del total nacional. El dato más llamativo en clave regional, sin embargo, llega desde el sur. Andalucía registró el mayor incremento relativo entre las cinco comunidades con más empresas tecnológicas, con un crecimiento del 23,9%: pasó de 714 a 884 compañías en un solo año.

A nivel de ciudad, Madrid se consolida como la principal ciudad tecnológica de España, con 1.801 empresas tech, 833 startups y 140 scaleups liderando las tres grandes categorías frente a Barcelona.
El gran protagonista: la inteligencia artificial
España cerró el año con 959 empresas especializadas en IA, frente a las 309 registradas en 2024. En doce meses, el número de compañías dedicadas a esta tecnología se multiplicó por más de tres. La IA se posiciona ya como el tercer vertical tecnológico del país por número de empresas, solo por detrás del SaaS (software como servicio, con 1.387 compañías) y el sector salud, con 1.000.

La inteligencia artificial es, con diferencia, la que más crece. Su expansión está además arrastrando consigo a múltiples sectores: fintech, industria avanzada, energía, movilidad, educación y automatización empresarial acusan el impacto de la ola de la IA en sus propios ecosistemas.
Una nueva fase de madurez
El informe de Scoutyn concluye que el ecosistema tecnológico español ha entrado en una nueva fase de consolidación y madurez. El crecimiento ya no es solo cuantitativo sino también cualitativo. El hecho de que el empleo y el impacto económico crezcan más deprisa que el número de empresas indica que las compañías existentes están escalando, contratando y generando más valor. Es, en definitiva, la diferencia entre un ecosistema que acumula startups y uno que empieza a producir industria.





