
El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) ha celebrado el 40 aniversario de su creación con un acto conmemorativo. El acto fue clausurado por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que ha reivindicado la trayectoria de la institución como una de las historias de mayor recorrido de la ciencia pública española. Cuatro décadas después de su fundación, el organismo, adscrito hoy al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, emplea a más de 1.200 personas y ha evolucionado desde sus orígenes vinculados a la investigación nuclear hasta consolidar capacidades en ámbitos tan diversos como la energía, el medio ambiente, la salud y el conocimiento.
De la Junta de Energía Nuclear al nacimiento del CIEMAT en 1986
El CIEMAT es el relevo natural de la antigua Junta de Energía Nuclear (JEN), creada en 1951, que durante décadas lideró en España la investigación, la producción y el control institucional de la energía nuclear de fisión. A lo largo de los años, la JEN fue desprendiéndose progresivamente de sus funciones regulatorias y de gestión de residuos para concentrarse en la investigación y el desarrollo tecnológico, y ya en la década de 1980 amplió su actividad hacia nuevas alternativas energéticas y el estudio del impacto ambiental de la energía. Ese cambio de filosofía cristalizó en 1986, cuando la Ley de la Ciencia dio origen al actual CIEMAT, en el marco de la Ley de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica.
Morant ha subrayado como especialmente significativo que fuera precisamente entonces cuando el medioambiente pasó a formar parte del propio nombre del organismo. «Fue y sigue siendo hoy toda una declaración de intenciones: la ciencia no es solamente qué somos capaces de descubrir o qué tecnologías de vanguardia desarrollamos, sino para qué las desarrollamos, cómo afectan a nuestro entorno y de qué manera pueden mejorar la vida de las personas y proteger el planeta», ha afirmado la ministra.
Un diálogo entre cuatro generaciones de científicos
La jornada incluyó un diálogo intergeneracional bajo el título «El CIEMAT que hemos construido juntos: 40 años, 4 generaciones», en el que participaron profesionales de distintas épocas de la institución, dando voz a quienes han construido, generación tras generación, lo que hoy es el organismo. Morant ha querido poner el foco precisamente en las personas que sostienen esa trayectoria: «Sois los protagonistas de la historia de la mejor ciencia española, de la ciencia pública al servicio de la ciudadanía y del progreso de nuestro país», ha subrayado, añadiendo que «hacer ciencia también es construir país» y que esa vocación de servicio «forma parte del ADN del CIEMAT».
Tres áreas científico-técnicas y una filosofía de puente con la industria
El CIEMAT organiza hoy su actividad en torno a tres grandes áreas científico-técnicas (Energía, Medioambiente, y Conocimiento e Innovación) que se complementan entre sí bajo una misma filosofía: completar, siempre que sea posible, el ciclo de desarrollo de la actividad científico-técnica implicando a la industria. Esa vocación de puente entre la generación de conocimiento básico y su aplicación industrial ha sido una constante a lo largo de toda la historia del organismo, materializada en colaboraciones tecnológicas para grandes instalaciones científicas internacionales, plantas piloto y plantas de producción, que han supuesto importantes inyecciones de conocimiento y capacidad de posicionamiento estratégico para la industria española.
IFMIF-DONES, el nuevo gran hito de la institución
Entre los proyectos actuales, Morant ha destacado especialmente IFMIF-DONES, al que se ha referido como «un nuevo hito en la evolución histórica del CIEMAT». Se trata de la mayor infraestructura científica en construcción en España, desarrollada en Escúzar (Granada), con una inversión que ya ronda los 700 millones de euros. El proyecto, de carácter internacional, desempeña un papel relevante en la hoja de ruta europea hacia la energía de fusión, una de las grandes apuestas mundiales en investigación energética por su potencial para abrir el camino a una fuente de energía limpia, segura y prácticamente inagotable, capaz de reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
KRESLADI, la terapia génica española que llega a Estados Unidos
La ministra también ha querido destacar KRESLADI, una terapia génica desarrollada en los laboratorios del CIEMAT para tratar una enfermedad genética rara que provoca infecciones muy graves, especialmente en la infancia. Este tratamiento se ha convertido en la primera terapia génica diseñada en España autorizada para su comercialización en Estados Unidos, un hito que Morant ha calificado como «una terapia génica pionera a nivel internacional hecha aquí», fruto de la colaboración entre investigación pública, hospitales, empresas, pacientes y familias. Para la ministra, este logro demuestra que, cuando España apuesta por su talento y por su ciencia, «no solo puede participar en los grandes avances científicos, sino también liderarlos».
Presencia territorial y un organismo con vocación de país
Morant ha destacado también la dimensión territorial del CIEMAT y su contribución al desarrollo económico y social de las zonas donde está presente. Con sede central en Madrid, el organismo cuenta hoy con cinco centros territoriales repartidos por España: la Plataforma Solar de Almería, el Centro de Desarrollo de Energías Renovables y el Centro Internacional de Estudios de Derecho Ambiental en Soria, el Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas en Extremadura, y el Centro de Investigaciones Sociotécnicas en Barcelona. Al acto conmemorativo asistieron también la directora del CIEMAT, Yolanda Benito; el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa; la secretaria general de Investigación, Eva Ortega; la secretaria general de Innovación, Teresa Riesgo, y la Comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia, Raquel Yotti.





