
La reciente entrada de más de 70.000 inmigrantes irregulares en Ceuta ha vuelto a evidenciar la complejidad que supone proteger la frontera sur de España. A los desafíos asociados a la inmigración irregular se suman el tráfico ilícito, el contrabando y otras actividades que requieren una capacidad de vigilancia permanente sobre entornos terrestres y marítimos especialmente extensos. En este escenario, la incorporación de tecnologías avanzadas se ha convertido en una prioridad para reforzar las capacidades operativas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La respuesta a estos retos pasa cada vez más por soluciones capaces de detectar movimientos a largas distancias, operar de forma continua y proporcionar información precisa en tiempo real. Con ese objetivo, la Guardia Civil y el CDTI Innovación han seleccionado a Arquimea Research Center para desarrollar un sistema optrónico de vigilancia destinado al control de fronteras, la lucha contra los tráficos ilícitos y la detección de la inmigración irregular.
Un proyecto estratégico para la seguridad de las fronteras
La iniciativa está impulsada por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y cuenta con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Su finalidad es desarrollar tecnologías que mejoren la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas españolas, uno de los entornos operativos más exigentes de Europa debido a su extensión y a su posición estratégica entre África y el continente europeo.
Arquimea Research Center ha sido uno de los dos contratistas seleccionados para continuar en la Fase II del Lote 2 del programa, centrado en el desarrollo de sensores optrónicos para la vigilancia de líneas fronterizas terrestres. La otra empresa que continuará en esta etapa será SENSIA Solutions, tras superar ambas la evaluación técnica de la fase inicial.
Sensores capaces de operar en cualquier condición
El proyecto persigue el desarrollo de sistemas capaces de obtener imágenes de alta resolución y gran contraste a largas distancias, tanto de día como de noche y bajo condiciones meteorológicas adversas. Para lograrlo, las plataformas incorporarán sensores infrarrojos, sistemas avanzados de estabilización de la línea de visión y tecnologías inteligentes de procesamiento de imágenes que permitan identificar con antelación actividades potencialmente sospechosas. Estas capacidades facilitarán una actuación más rápida por parte de los cuerpos de seguridad y mejorarán la vigilancia de zonas especialmente sensibles. La detección temprana resulta determinante para coordinar una respuesta eficaz.
Dos años para desarrollar y validar los prototipos
La licitación se estructura en tres etapas sucesivas: una primera dedicada al diseño de la solución tecnológica, una segunda centrada en el desarrollo y validación de prototipos y una tercera orientada a su verificación preoperacional antes de un posible despliegue definitivo. Tras superar la fase conceptual, Arquimea inicia ahora un periodo de dos años durante el que desarrollará y probará los nuevos sistemas para comprobar que cumplen los requisitos operativos definidos por la Guardia Civil. El objetivo es elevar la madurez tecnológica de estas soluciones hasta niveles próximos a su utilización en operaciones reales.
Tecnologías duales con aplicaciones más allá del control fronterizo
Aunque el proyecto nace para reforzar la vigilancia de las fronteras, las tecnologías desarrolladas tendrán aplicaciones mucho más amplias. Los sistemas optrónicos podrán utilizarse también para la protección de infraestructuras críticas, la vigilancia marítima, la monitorización de grandes superficies y diferentes misiones relacionadas con la seguridad y la defensa. Este carácter dual convierte la iniciativa en un ejemplo del creciente peso que están adquiriendo las tecnologías con aplicaciones civiles y militares dentro de las políticas españolas y europeas de innovación. El desarrollo de capacidades propias en ámbitos como la visión artificial, la optrónica avanzada y los sistemas inteligentes contribuye además a reducir la dependencia tecnológica exterior.
Innovación para reforzar la autonomía tecnológica
La adjudicación consolida a Arquimea Research Center como uno de los actores españoles especializados en tecnologías avanzadas para seguridad y defensa. Al mismo tiempo, el proyecto se enmarca en la estrategia de España y de la Unión Europea para fortalecer la soberanía tecnológica en ámbitos considerados críticos, combinando investigación, innovación y desarrollo industrial. En un contexto internacional marcado por una creciente presión migratoria, nuevas amenazas híbridas y una mayor competencia tecnológica, iniciativas de este tipo buscan transformar la investigación en capacidades operativas que permitan reforzar tanto la seguridad de las fronteras como la autonomía tecnológica europea.





