
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha concedido 830.000 euros a dos proyectos de investigación sobre enfermedades neurodegenerativas gracias al legado de Juana Rienda. Las dos ayudas extraordinarias, de 415.000 euros cada una, financiarán sendas investigaciones sobre alzhéimer lideradas desde el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio) y el Centro de Neurociencias Cajal (CNC).
La convocatoria de ayudas extraordinarias Juana Rienda permite así cumplir la voluntad de esta ciudadana madrileña, fallecida en septiembre de 2024 a los 87 años. Rienda legó 830.000 euros al CSIC para impulsar la investigación en enfermedades neurodegenerativas. Los fondos se destinarán a proyectos con orientación hacia la transferencia del conocimiento y la obtención de resultados científicos y clínicos medibles.
Una de las ayudas, dotada con 415.000 euros, financiará el proyecto dirigido por Ana Conesa Cegarra, investigadora del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto del CSIC y la Universitat de València. El trabajo combinará información epigenómica, transcriptómica y clínica. El objetivo es mejorar la clasificación de los pacientes y comprender con mayor precisión cómo progresa la enfermedad. Esta aproximación pretende contribuir al desarrollo de estrategias de diagnóstico y tratamiento más personalizadas. La investigación plantea así integrar diferentes capas de información biológica con los datos clínicos de los pacientes. El propósito es obtener una visión más precisa de la evolución del alzhéimer y de las diferencias existentes entre las personas afectadas.
La segunda ayuda extraordinaria, también de 415.000 euros, ha sido concedida al proyecto liderado por Marta Cortés Canteli, del Centro de Neurociencias Cajal. La investigación analizará las alteraciones de la coagulación sanguínea que se producen en personas con alzhéimer. El proyecto busca determinar el papel de estos procesos en la evolución de la enfermedad y estudiar su posible utilidad para desarrollar nuevas herramientas de detección. Uno de los objetivos es avanzar hacia una identificación más temprana del alzhéimer. El estudio pretende generar conocimiento sobre la relación entre los procesos de coagulación y la enfermedad, con vistas a facilitar futuras herramientas diagnósticas.
Un legado destinado a la investigación biomédica
La presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, ha destacado el valor de que personas comprometidas con el desarrollo científico confíen su patrimonio a la institución. La presidenta ha señalado que el organismo recibe estos legados con agradecimiento y que su voluntad se ejecuta mediante el impulso de investigación científica de excelencia. La convocatoria Juana Rienda está orientada a reforzar la investigación biomédica en España en el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas. Aunque los proyectos seleccionados se centran en el alzhéimer, las ayudas contemplan investigaciones relacionadas también con el párkinson. El programa admite aproximaciones procedentes de diferentes áreas. Entre ellas se encuentran las neurociencias, la biomedicina, la ingeniería, la inteligencia artificial, la química médica, la física médica, la economía de la salud y el derecho biomédico.
Ciencia abierta y transferencia del conocimiento
Los proyectos financiados deberán favorecer la difusión y reutilización de los resultados obtenidos. Para ello, tendrán que compartir sus resultados en repositorios adecuados, siempre protegiendo la propiedad intelectual e industrial cuando resulte necesario. El objetivo es que la investigación financiada pueda generar un impacto más allá del ámbito académico. La convocatoria busca apoyar trabajos capaces de producir resultados científicos y clínicos medibles y favorecer la transferencia del conocimiento generado.
El CSIC también impulsa la investigación contra el cáncer
El programa de mecenazgo científico del CSIC se ha ampliado este año con otra iniciativa vinculada a la investigación biomédica. En junio, la institución creó las ayudas extraordinarias María Dolores Romero, financiadas con los 400.000 euros que esta ciudadana donó al CSIC. En este caso, los fondos están destinados a proyectos de investigación en cáncer. El objetivo es apoyar trabajos capaces de contribuir al desarrollo de mejores diagnósticos, tratamientos más eficaces y nuevas herramientas para mejorar la atención de pacientes y familias.
Estas iniciativas se integran en la estrategia de mecenazgo de la institución. A través del portal Dona CSIC, los ciudadanos pueden realizar aportaciones destinadas a financiar actividades, líneas y proyectos de investigación considerados prioritarios. La iniciativa permite canalizar recursos privados hacia la ciencia pública. En el caso del legado de Juana Rienda, los 830.000 euros permitirán mantener durante los próximos años dos líneas de investigación centradas en uno de los principales retos biomédicos asociados al envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas.





