
La convocatoria María de Guzmán 2025 recibió 169 solicitudes que solicitaban más de 10,2 millones de euros en financiación. El presupuesto disponible era, sin embargo, de casi 6 millones. La brecha entre lo solicitado y lo concedido habla por sí sola de una demanda que el sistema aún no puede satisfacer del todo. Ahora, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) ha publicado la resolución definitiva de la convocatoria, con 127 proyectos seleccionados y una financiación final de 5,98 millones de euros. Gracias a la cofinanciación aportada por las propias instituciones participantes, la inversión total movilizada por los proyectos ronda los nueve millones de euros.
Dos líneas, un mismo objetivo: una ciencia más abierta y medible
Las ayudas se articulan en torno a dos grandes líneas de actuación con un denominador común: hacer que la ciencia española funcione mejor, sea más transparente y llegue más lejos. La primera línea financia proyectos orientados a mejorar la gestión y evaluación de la producción científica: bases de datos, herramientas de análisis y sistemas de medición de resultados de investigación. Se han concedido 95 ayudas en esta categoría. La segunda línea se centra en la ciencia abierta: plataformas de acceso abierto, repositorios institucionales, sistemas de publicación, almacenamiento y preservación de resultados científicos. En este apartado se han aprobado 32 proyectos.
Las novedades de esta edición
La convocatoria de 2025 incorpora varios cambios relevantes respecto a ediciones anteriores. Destaca especialmente el impulso a los proyectos colaborativos entre distintas entidades en el ámbito de la ciencia abierta, una apuesta por la cooperación institucional que va más allá del trabajo individual de cada centro. También aumenta la financiación máxima por propuesta que alcanza los 170.000 euros.
Por otro lado, se ha introducido una condición que tiene implicaciones de largo alcance. Los desarrollos de software financiados con estas ayudas deberán publicarse bajo licencias de software libre, lo que garantiza su reutilización y acceso por parte de toda la comunidad científica. Una medida pequeña en apariencia, pero con un impacto potencial significativo en la forma en que se comparte y acumula el conocimiento técnico en el sistema de I+D.
Quién evalúa y quién recibe las ayudas
La evaluación de las propuestas ha contado con la participación de especialistas de organismos de primer nivel: la Agencia Estatal de Investigación, ANECA, el CSIC y diversas entidades expertas en ciencia abierta e infraestructuras científicas. En cuanto a la distribución geográfica, Madrid, Cataluña y Andalucía concentran el mayor número de solicitudes. Las instituciones públicas se llevan la mayor parte tanto en número de ayudas concedidas como en porcentaje de financiación asignada.
Construir los cimientos de una ciencia mejor
La convocatoria María de Guzmán financia la infraestructura que hace posible que la investigación sea más eficiente, más visible y más útil. Bases de datos, repositorios, herramientas de evaluación, plataformas de acceso abierto…todos ellos son los cimientos digitales del sistema científico que hacen posible que el conocimiento circule, se acumule y se transforme en valor para la sociedad. Con estos 127 proyectos financiados y 9 millones movilizados, FECYT da un paso más en la construcción de ese ecosistema.





