
La Comisión Europea ha publicado la edición 2026 del European Innovation Scoreboard (EIS). Es el informe de referencia que desde 2001 mide y compara el rendimiento en investigación e innovación de los Estados miembros de la UE, los países vecinos y los principales competidores globales. El balance general es positivo. La innovación en la UE ha crecido un 1,7% respecto a 2025, acelerando tras un año de crecimiento más lento, y todos los países miembros han mejorado su rendimiento respecto al año base de 2019. Sin embargo, esa evolución es muy desigual entre países, con diferencias que van desde el 0,5% de mejora de Luxemburgo hasta el 19,8% de Estonia desde 2019.
La clasificación del EIS divide a los Estados miembros en cuatro categorías según su rendimiento relativo respecto a la media de la UE en 2019.
- Los Líderes en Innovación, con rendimiento muy por encima de la media, son Suecia, Dinamarca y los Países Bajos.
- Los Innovadores Fuertes, por encima de la media, incluyen a Finlandia, Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Austria, Alemania, Francia, Estonia y Malta.
- España ocupa el tercer escalón, el de los Innovadores Moderados con un rendimiento por debajo de la media europea. En este grupo acompaña a Italia, Portugal, Chipre, Eslovenia, Lituania, Chequia, Grecia y Hungría. Nuestro país está únicamente por encima del grupo de Innovadores Emergentes, integrado por Croacia, Polonia, Eslovaquia, Letonia, Bulgaria y Rumanía.

Los movimientos más llamativos del ranking
La edición de 2026 registra varios cambios de grupo que merecen atención. Malta protagoniza el ascenso más notable del año: pasa del grupo de Innovadores Moderados al de Innovadores Fuertes tras mejorar su puntuación relativa de 88,4 en 2025 a 101,1 en 2026. Supera así el umbral del 100% de la media europea. Es además el país que más ha crecido en el último año con una mejora de 15,7 puntos porcentuales.
En sentido contrario, Finlandia cae del grupo de Líderes al de Innovadores Fuertes, con una puntuación relativa que baja de 128,8 a 124,4, ligeramente por debajo del umbral del 125%. Y Bélgica también desciende de Líderes a Innovadores Fuertes, con una puntuación de 123,2 frente al 126,1 del año anterior. Suecia se mantiene por undécimo año consecutivo como el Estado miembro más innovador de la UE, seguida de Dinamarca en segundo lugar y los Países Bajos en tercero.
Lo que el informe dice sobre España
El EIS no entra en diagnósticos por país más allá de la clasificación y los indicadores agregados, pero la posición de España en el grupo de Innovadores Moderados señala que el sistema de innovación español crece, pero no al ritmo suficiente para cerrar la brecha con la media europea. En un contexto en el que el Gobierno ha lanzado en los últimos meses la Estrategia Deep Tech, la candidatura a la gigafactoría europea de IA, y nuevas convocatorias de financiación para startups y centros tecnológicos, el EIS ofrece un recordatorio oportuno de cuál es el punto de partida real y cuánto camino queda por recorrer. En cualquier caso, el Ministerio de Ciencia, Innovación y universidades ha celebrado el puesto de España en el ránking ya que nuestros país ha escalado unos puestos en los últimos años:
El desafío global: Corea del Sur lidera y China acelera
Más allá del contexto europeo, el informe ofrece una perspectiva global que revela las brechas que la UE debe afrontar. Corea del Sur sigue siendo el competidor global más innovador en 2026, superando la media europea en un 21,9%. China, Canadá, Australia y Estados Unidos también superan a la UE, aunque el bloque europeo ha ganado terreno respecto a Estados Unidos y Canadá en el último año.
El dato más preocupante a largo plazo es que China, Corea del Sur y Australia han ampliado su ventaja sobre la UE desde 2019, impulsadas por un crecimiento significativamente mayor en el apoyo gubernamental a la I+D empresarial y en el gasto en investigación del sector privado. Fuera de la UE pero dentro del continente europeo, Suiza mantiene el liderazgo entre todos los países europeos por noveno año consecutivo, con un rendimiento del 141,3% de la media europea, superando a todos los Estados miembros.





